domingo, 12 de julio de 2026

Los años vividos

 


Si bajase alguien del cielo para quitarme la vida
le diría un momento solo déjame dos días.


Si me preguntas qué pasó en mi vida entre el año 2022 y 2024, es probable que no recuerde ningún acontecimiento reseñable, pero si me preguntas qué pasó entre 2008 y 2010, ¡ay, maña!, eso fue toda una vida. 

Empecé 2008 viviendo con una persona y terminé 2010 viviendo con otra y entre un acontecimiento y otro hubo amores, desamores, peleas, amigos nuevos, viajes a Barcelona, conversaciones interminables, los nenes muy pequeños, el trabajo, dos mudanzas y un largo etcétera que no voy a poner aquí porque básicamente está todo escrito en este mismo blog.

Todo esto me recuerda al famoso cuento de Jorge Bucay del tipo que va al pueblo y visita el cementerio, y las lápidas cuentan como años vividos sólo aquellos en los que hubo acontecimientos que te hicieron feliz. El viajero piensa que todo el mundo ha muerto joven hasta que le explican esto y llega la moraleja y bla bla bla. 

A mí me interesan poco las moralejas pero sí que me interesa la sensación que tengo a veces de dejar que pasen los años sin que ocurra nada, sin que haya emoción. Sólo trabajo, rutina, series de televisión y algún concierto de vez en cuando. Muchas veces, cuando encuentro la vida tan poco emocionante, me pregunto por qué le tenemos (le tengo particularmente) tanto miedo a la muerte si realmente la vida no es para tanto.

Y en este pensamiento estaba yo, paseando a mi perra, cuando he decidido ponerme en los auriculares a tres cantautores que formaron parte, sin ellos saberlo, de mi vida entre 2008 y 2010. Mis oídos han escuchado "Nieve en la ventana" de Rafa Pons, "Al diablo con todo" de Lucas Masciano o "La del chino" de Albert Sans. He ido todo el camino sonriendo y pensando que como dijo Sabina hay "Mas de cien mentiras"