Sólo sé que no sé nada. Ignoro las motivaciones de la gente, desconozco lo que va a pasar. Solo estoy segura de una cosa, de mí misma.
lunes, 11 de abril de 2011
La Alcagüeta
Un oasis de felicidad para las noches tristes.
No importa si es viernes, lunes o domingo. No importa si hace frío o calor. No importa si la mayor parte de la gente está en su casa durmiendo o viendo programas de call tv. Si un día raro quieres pasarlo bien, siempre te queda La Alcagüeta.
Según entras, Mati o Vanessa, o ambas, te reciben con la mejor de sus sonrisas. Igual da que lleves 4 meses sin pasarte por allí, te plantan dos besos y casi, casi te ponen la copa sin pedirla.
Las copas se pueden pagar sin echar a perder el mes, la música invita a la fiesta, y puedes pedir canciones como La revolución sexual, sin que te miren con cara extraña.
Puedes acabar cantanto rancheras a "grito pelao", un domingo a las 3 y media de la madrugada, mientras miras de soslayo el reloj pensando en las pocas horas de sueño que vas a disfrutar. Puedes conocer gente 20 años más mayor o menor que tú y compartir la fiesta sin problemas.
Allí está lo mejor de cada casa. Militares se mezclan con universitarios y cincuentones solteros. Parejas alternan con un chico de Bilbao que entra diciendo que qué se debe en el bar, que es su cumpleaños y en Bilbao se hace así, se paga todo lo del bar aunque no te conozcan. Señores respetables que miran sin complejos a las veinteañeras que lucen piernas con medias de cristal y taconazos, y un largo etcétera.
Todo ello aderezado con la sonrisa eterna de una mujer que parece que ha nacido para la hostelería, que siempre te invita a un chupito y que si hace falta te fía, porque, hija, no estás en cualquier bar, estás en La Alcagüeta.
martes, 29 de marzo de 2011
miércoles, 23 de febrero de 2011
Todo a 100
Tengo el corazón "repeinao"
Vestido de estreno, de mercadillo
con una estúpida sonrisa como de domingo
amor de baratillo, bisutería fina
sin más valor que los ojos con que lo miras
todo a cien
¡todo a cien!
Puedes pedirme la luna ¡locura!
fijo que te traigo un queso
puedes pedir mi amor, ¡ay! que dolor
al precio que está la carne
me conformo con un beso
mira
ni tu eres la princesa de este cuento
ni a besos voy a dejar de salirte rana.
Es poco lo que tengo
pero todo te lo doy
el oro de mi tiempo
pa que te hagas un reloj
la flor de mis neuronas
pa enredarlas en tu pelo
y por su puesto la luna
Hace tiempo que sé
que el mundo no es mío
ni mi hogar
paso por la vida de alquiler
de turismo sexual
si la vida es una orgía
yo voy de paja mental
tirititrantrantran
puritita fantasía
nada menos, nada más
¡todo a cien!
Vestido de estreno, de mercadillo
con una estúpida sonrisa como de domingo
amor de baratillo, bisutería fina
sin más valor que los ojos con que lo miras
todo a cien
¡todo a cien!
Puedes pedirme la luna ¡locura!
fijo que te traigo un queso
puedes pedir mi amor, ¡ay! que dolor
al precio que está la carne
me conformo con un beso
mira
ni tu eres la princesa de este cuento
ni a besos voy a dejar de salirte rana.
Es poco lo que tengo
pero todo te lo doy
el oro de mi tiempo
pa que te hagas un reloj
la flor de mis neuronas
pa enredarlas en tu pelo
y por su puesto la luna
Hace tiempo que sé
que el mundo no es mío
ni mi hogar
paso por la vida de alquiler
de turismo sexual
si la vida es una orgía
yo voy de paja mental
tirititrantrantran
puritita fantasía
nada menos, nada más
¡todo a cien!
miércoles, 5 de enero de 2011
Queridos Reyes Magos
Ya sé lo que estaréis pensando..., ¿Qué narices hace esta mujer escribiendo la carta a los reyes, el día 5 de Enero a las 12:30?, ¿Acaso piensa que somos magos de verdad?
Y tenéis razón. Voy un poco tarde. Será porque no pensaba escribiros. Supongo que porque el que nada espera no se lleva ninguna decepción, así que...
Pero al final, me ha podido la tradición, y aunque no sea para pedir, he decidido escribir unas líneas.
El año pasado, os pedí, con bastante antelación (creo que un mes antes), salud, dinero y amor, y no sabría decir si estoy contenta con los resultados.
Alguien que me conoce mucho, siempre me decía que yo nunca estoy contenta. O tengo frío, o calor, o me muero de sueño, o son insomne. Vamos, que soy más exigente que Mr. Proper en los baños del paraíso. Y probablemente tiene razón. Yo lo llamo afán de superación. Hay quien dice que son ganas de tocar los huevos.
No obstante, si debo decir algo del 2010, diré que fue uno de los años más intensos de mi vida. En muchos sentidos. Y eso no puede ser del todo malo.
Así, queridos Reyes Magos, lo único que os pido, es que el 2011, sea como mínimo como su antecesor. No me vengáis a rebajar las expectativas, que una servidora tiene muy mal perder.
Si otro particular, - o como dirían en mi pueblo: "pos eso" -, os mando un beso.
Labegue.
Y tenéis razón. Voy un poco tarde. Será porque no pensaba escribiros. Supongo que porque el que nada espera no se lleva ninguna decepción, así que...
Pero al final, me ha podido la tradición, y aunque no sea para pedir, he decidido escribir unas líneas.
El año pasado, os pedí, con bastante antelación (creo que un mes antes), salud, dinero y amor, y no sabría decir si estoy contenta con los resultados.
Alguien que me conoce mucho, siempre me decía que yo nunca estoy contenta. O tengo frío, o calor, o me muero de sueño, o son insomne. Vamos, que soy más exigente que Mr. Proper en los baños del paraíso. Y probablemente tiene razón. Yo lo llamo afán de superación. Hay quien dice que son ganas de tocar los huevos.
No obstante, si debo decir algo del 2010, diré que fue uno de los años más intensos de mi vida. En muchos sentidos. Y eso no puede ser del todo malo.
Así, queridos Reyes Magos, lo único que os pido, es que el 2011, sea como mínimo como su antecesor. No me vengáis a rebajar las expectativas, que una servidora tiene muy mal perder.
Si otro particular, - o como dirían en mi pueblo: "pos eso" -, os mando un beso.
Labegue.
viernes, 15 de octubre de 2010
El último que cierre la puerta...
El último que cierre la puerta...
...para que no se escapen las palabras de cariño,
...para que no entren el tedio y la rutina,
...para que las sonrisas se choquen con ella si quieren salir,
...para que permanezca el calor.
Y que abra las ventanas...
...para que el sol me llene de alegría,
...para que la suerte juegue con tu pelo,
...para que se oiga a lo lejos el sonido de la vida.
sábado, 11 de septiembre de 2010
Fuera de cobertura
No, no me he muerto. Sigo viva, pero fuera de cobertura. Hacía mucho tiempo que no estaba tan desconectada de internet. Blogs, redes sociales, messenger, etc. Hasta hace cuatro días me enteraba de los nuevos post de mis blogs favoritos casi al mismo tiempo que se escribían, y ahora, me entero cuando han pasado dos o tres días.
Es extraño darse cuenta de cómo funcionan las cosas. Cuando tienes la costumbre de hacer algo a diario parece no puedes pasar sin ello y de repente dejas de hacerlo durante unos cuantos días, y te das cuenta de que realmente no lo necesitabas tanto, y entonces lo que cuesta es volver.
Supongo que ante nuevos acontecimientos que pasan en la vida, el cuerpo y la mente, necesitan un periodo de adaptación y de reajuste de comportamientos. Poco a poco, las cosas van volviendo a su ser, y aunque no vuelvan a ser tan intensas como antes, sí que recuperan parte de su terreno.
Supongo que se me habrá olvidado cómo se escribe y supongo también que si vuelvo a escribir, recuperaré pronto la facilidad para expresar mis sentimientos y paranoias, que realmente es lo que siempre ha llenado este espacio.
No sé si seguirá leyéndome alguien, pero si estás en estos momentos aquí, te digo que no estoy muerta. Sólo de parranda.
Es extraño darse cuenta de cómo funcionan las cosas. Cuando tienes la costumbre de hacer algo a diario parece no puedes pasar sin ello y de repente dejas de hacerlo durante unos cuantos días, y te das cuenta de que realmente no lo necesitabas tanto, y entonces lo que cuesta es volver.
Supongo que ante nuevos acontecimientos que pasan en la vida, el cuerpo y la mente, necesitan un periodo de adaptación y de reajuste de comportamientos. Poco a poco, las cosas van volviendo a su ser, y aunque no vuelvan a ser tan intensas como antes, sí que recuperan parte de su terreno.
Supongo que se me habrá olvidado cómo se escribe y supongo también que si vuelvo a escribir, recuperaré pronto la facilidad para expresar mis sentimientos y paranoias, que realmente es lo que siempre ha llenado este espacio.
No sé si seguirá leyéndome alguien, pero si estás en estos momentos aquí, te digo que no estoy muerta. Sólo de parranda.
jueves, 19 de agosto de 2010
Manda huevos
Lo de los de la compañía de gas es para echarse a temblar. Resulta que los chicos que son muy avispados, han encontrado una forma de tener liquidez a mi costa y supongo que a costa de muchos usuarios. Consiste en cobrarte una factura que no tiene nada que ver con lo que tienes que pagar, y si cuela pues cuela, y si no, pues ya te lo devolveremos en la próxima factura.
¡Con dos cojones!
Y todo esto sin pagarme intereses por usar mi dinero ni nada. ¡Así cualquiera!
Los de la junta municipal de mi barrio del ayuntamiento, han decidido cerrar la puerta media hora antes, así, sin avisar ni nada, es decir, que si el horario es hasta la 1:30, ellos cierran a la 1:00 y cuando llegas tú, toda decidida, te abren una rajita de la puerta y te preguntan qué quieres. Que digo yo, que se podían ahorrar el trámite, porque les digas lo que les digas no te van a atender.
- Es que cerramos a la 1:30.
- Ya, pero es la 1:10.
- Ya, pero con los que tenemos dentro ya hemos cubierto.
¡Con dos cojones!
Que pongan en la puerta hasta la 1:00 y arreglado.
Tengo un amigo que ha encontrado trabajo. Ocho horitas en una fábrica, en turnos de mañana, tarde y noche, y con un fantástico sueldo de 1.025 euros al mes, de los que seguramente tendrá que prestar 80 a la compañía del gas, y le descontarán otros tantos por tener que pedir un día para acudir a la junta municipal antes de la 1:oo.
¡Manda huevos!
¡Con dos cojones!
Y todo esto sin pagarme intereses por usar mi dinero ni nada. ¡Así cualquiera!
Los de la junta municipal de mi barrio del ayuntamiento, han decidido cerrar la puerta media hora antes, así, sin avisar ni nada, es decir, que si el horario es hasta la 1:30, ellos cierran a la 1:00 y cuando llegas tú, toda decidida, te abren una rajita de la puerta y te preguntan qué quieres. Que digo yo, que se podían ahorrar el trámite, porque les digas lo que les digas no te van a atender.
- Es que cerramos a la 1:30.
- Ya, pero es la 1:10.
- Ya, pero con los que tenemos dentro ya hemos cubierto.
¡Con dos cojones!
Que pongan en la puerta hasta la 1:00 y arreglado.
Tengo un amigo que ha encontrado trabajo. Ocho horitas en una fábrica, en turnos de mañana, tarde y noche, y con un fantástico sueldo de 1.025 euros al mes, de los que seguramente tendrá que prestar 80 a la compañía del gas, y le descontarán otros tantos por tener que pedir un día para acudir a la junta municipal antes de la 1:oo.
¡Manda huevos!
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