jueves, 30 de octubre de 2008

¡Voy a cerrar todas las bocas!
¡Voy a romper todos los tópicos!
¡Voy a hacer callar a los que dicen que es imposible, que no puedo!
¡Voy a silenciar a los que piensan que no soy capaz!
¡Voy negar que las mujeres somos unas arpías!
¡Voy a valorar a la gente por lo que es y no por lo que hace!
¡Voy poner una mordaza a los que dicen lo mucho que me queda por sufrir!
¡A los que hablan de que un hombre y una mujer no pueden ser amigos!
¡A los que gritan de tal palo tal astilla!
¡A los que dicen que la rabia es mala, o el odio momentáneo, o el enfado!
¡Voy a cerrarles la boca a todos!
¡Porque sí!
¡Porque soy tozuda!
¡Porque me he empeñado!
¡Porque yo lo valgo!
¡Con dos cojones!


martes, 28 de octubre de 2008

¿Te atreves a sentir?

¿Por qué será que hay gente que va siempre por la vida con la misma cara? Haga frío, calor, viento o lluvia, nunca cambian. ¿Cómo lo consiguen? ¿Son ellos mismos o se han puesto una máscara?

Yo no puedo, tengo la virtud, o el defecto, según se mire, de ser completamente transparente. No puedo mentir, y no es que quiera ser sincera, es que se me nota todo.

Hoy es un día raro. Esta mañana mis compañeras me han recibido en el trabajo con un "¿qué te pasa?" en lugar del "buenos días" de siempre, y juro que he intentado entrar a trabajar con la misma cara que todos los días.

Quizás me notaron cansada. Llevo dos días casi sin dormir. Anoche por ejemplo me la pasé sentada en el sofá, mirando la tele apagada y fumando, con una sonrisa en la boca, y media lágrima en cada ojo.

Rara mezcla de sentimientos, me siento muy agusto conmigo misma ultimamente, y aún así tengo momentos grises que recibo sonriendo, y agradecida, porque denotan que estoy viva, que tengo corazón, que siento. Recuerdo que una vez dijo katanga que controlar los sentimientos era como si nos conectaran cuando nacemos a una máquina para no sentir, para que todo nos sea indiferente, y eso tiene que ser muy triste.

La vida es maravillosa, tener experiencias, tener amigos, aprender, estar hoy arriba y mañana abajo, tener penas y alegrías, dejarte sorprender, no buscar vivir 100 años, tener martes grises como hoy en que te gustaría recibir un abrazo, y días de luz (y olores a querer ;)) en los que eres tú quien quiere darlos.

Tengo herramientas para sobrevivir, cada vez más caradura, cada vez menos traumas. Tengo un trabajo para darme de comer, amigos por todas partes de España (incluida mi ciudad), dos niños a los que quiero con locura y un ex-marido al que nunca olvidaré. Tengo gente para agarrarme si me caigo, tengo un libro a medio leer, una entrada para un concierto, una cama donde dormir, y una canción para cuando me quiero reir.

Ríe, llora, sueña, siente, atrévete, tiembla, canta, vive, y dime...

¿Te atreves a sentir?

lunes, 27 de octubre de 2008

Sin destinatario

A veces, me convierto en una sombra, buscando el cuerpo al que pertenezco. Me equivoco, y te persigo sin remedio y me das una patada, o me pisas la cabeza sin que mi pie imite el mismo movimiento.

A veces, sólo a veces, cambio de persona, a ver si encajo y puedo andar con ella al unísono, como en un baile perfectamente acompasado que para si quisieran los protegidos de la Igartiburu.

Y no lo consigo, y rabio, y odio, y pataleo y lloro como una niña mientras mis lágrimas ruedan por la calzada camino de la alcantarilla más próxima.

Entonces, me paro a ver pasar a la gente, y a esperar bajo el sol a que aparezca mi silueta antes de desintegrarme.

Pero pasas tú, y aunque me he esposado a una farola con los hilos robustos del olvido, no puedo evitar mirarte y soñar con que algún día caminaremos con el mismo paso.

sábado, 25 de octubre de 2008

Reapareciendo

Ya es raro en mí, tantos días sin escribir nada, pero es que esta semana me he dedicado simplemente a vivir.

Además de que me ha tocado dos días trabajar por la mañana y por la tarde, me he dedicado a quedar con amigos, comer y cenar fuera (en plan barato), cervecitas, conversaciones largas, comprarme ropa, cortarme el pelo, leer "El amante de Lady Chaterley", etc., es decir, a vivir.

Llegaba tan cansada a casa, que comentaba en algún blog, me ponía a leer un rato y a dormir.

He vuelto!! Aunque esta semana la tengo también copadita de cosas, y qué mejor que volver con música.

Esta canción dice muchas cosas..., muy interesantes. Feliz semana para todos.

lunes, 20 de octubre de 2008

Reflexiones sobre la amistad

Amigos. Qué palabra ¿no? Y mira que la pronunciamos veces. Amigos, colegas, compañeros, amiguetes. Todas las variantes que tenemos. Pero qué dificil es tener un amigo, una relación de igual a igual.

No sé si alguna vez he creido en la amistad. En la pura y la sincera, en la que no pide nada a cambio. Pero desde luego cada vez estoy más convencida de que un amigo solo es con quién mantienes una relación comercial, por decir alguna palabra.

Y es que dos personas son amigas mientras a ambas les interese, mientras ambas saquen partido del otro de una manera o de otra. Quizás suene un poco catastrofista, o quizás un poco triste, pero hoy estoy reflexionando sobre ello y creo que estoy en lo cierto. Uno puede necesitar compañía, un hombro en el que llorar si está triste, alguien para salir de copas, alguien que te arregla el ordenador cuando se te estropea, alguien que te ayude a hacer la mudanza, alguien con quién hablar simplemente. El otro puede acceder a todo eso pero a cambio de algo también. Hoy por ejemplo, me han hecho una oferta irrechazable para una fultbolera, ir a ver al barça al nou camp, gratis. ¿Será a cambio de algo? No puedo dejar de pensar en ello.

Mientras esa relación comercial sea más o menos equilibrada, tendrás un amigo del alma. En el momento en el que no lo sea, la cosa cambia porque uno de ellos siempre sufre. Sí, también se sufre por amistad, no todo va a ser sufrir por amor.

Muchas veces esas relaciones desequilibradas se mantienen por costumbre o porque al que menos recibe todavía le interesan, pero siempre pasan por momentos mejores y peores. Hay amistades que duran toda una vida, con sus picos y sus bajones, momentos en los que te hablas a todas las horas y otros en los que puedes pasar meses sin hablarte, y simplemente se retoman cuando sucede algo que hace que a los dos les interese volver a "estar juntos".

De vez en cuando, muy de vez en cuando, te encuentras con algún amigo de esos que no piden nada a cambio. Que simplemente quieren ser tus amigos y punto. Aunque les putees. A mí me ha pasado, y no me siento bien por ello, al revés, me siento fatal por no haber estado a la altura. Hace unos meses por ejemplo, en mi mente había millones y millones de cosas, y una amiga me llamaba a menudo. Yo, con tantas cosas en la cabeza, no tenía tiempo para ella, sin embargo, ella esperó, y cuando fui a su encuentro, no escuché el más leve reproche, sino todo lo contrario. Sus brazos abiertos para darme un abrazo. Pero esto es tan raro. Nadie espera a nadie, porque nadie merece tanto la pena para que le esperen.

Los amigos cambian, van, vienen, vuelven o se van para siempre. Si realmente merecen la pena, no deberíamos maltratarlos, sino cuidarlos. Se requiere muy poco esfuerzo, y sin embargo, muchas veces, aquellos que más merecen la pena, son a los que más maltratamos. Porque sabemos que estarán ahí, cuando les necesitemos, y eso no deja de ser una forma de abuso y de egoismo.

Creo que lo estoy mezclando todo, no sé si me estoy explicando bien. Hoy quería simplemente reflexionar acerca de la amistad. Esa de la que tanto presumimos, quizás porque carecemos de verdaderos amigos, o quizás no. No tengo ni pajolera idea.

viernes, 17 de octubre de 2008

Me parto de risa

Vengo con una sonrisa de oreja a oreja. Mucho cansancio, y mucha relajación, pero con unas ganas de marcha increibles, y es que vengo de un taller de risoterapia.

Fué el jueves, hablando con las compañeras, y sin pensarlo de repente suelto: me apetece hacer un taller de risoterapia.

Y como yo, hermanísima del santo job, cuando quiero algo lo quiero ya, pues llegué a casa y me puse a buscar en internet.

Fue completa la desolación al no encontrar nada pronto, pero cuando salí a la calle me choqué con un cartel de frente. Entré a preguntar, y me dijeron, empezamos mañana, y yo les dije, pos vale.

Tenía una idea equivocada, yo pensaba que tú llegabas y comenzabas a reir a la fuerza hasta que reias naturalmente, pero no. Lo que hemos hecho hoy ha sido básicamente jugar.

Hay que ir predispuesto, no a la risa, sino a participar. Hay que dejar la vergüenza en casa y dejarse llevar, y acabas riéndote, mucho.

He saltado, caminado como un pingüino, dibujado con ambas manos, me han hecho un lavado completo con cera y todo, he puesto muecas, he corrido, me he dejado tocar, he tocado, he bailado, he corrido, y por supuesto, me he reído.

Se lo recomiendo a todo el mundo. Reir, jugar, volver a ser un niño.

Un regalito musical para todos:



La pregunta del día:

¿Por qué si las mujeres somos capaces de piropear a las mujeres, los hombres son incapaces de piropear a los hombres?

miércoles, 15 de octubre de 2008

Asociaciones increibles

Me pica la teta derecha.

Lleva todo el día picándome, ¡es horrible! Me han dicho que eso significa que alguien me desea. Ya puestos, podrían haberme dicho quién es, no vaya a ser recíproco y estemos perdiendo el tiempo. Pero parece que eso no es posible saberlo.

Ésa, es una de las asociaciones increibles que la gente suele hacer, pero hay muchas más. Yo no sé quién sería el primero que soltó, así, sin ningún tipo de base, que si te pitaba el oido izquierdo es que alguien estaba hablando mal de ti, pero debería haberlo patentado y estaría forrado.

Pero al que me gustaría pillar a mí, sería al listo que dijo que si te pasa una abeja cerca y te muerdes la lengua, entonces no te pica, porque me lo contaron de cría, y todavía como un acto reflejo, me muerdo la lengua de forma mecánica. El día que me haga daño de verdad, juro que no pararé haste encontrarle para vengarme de él.

Luego está el misterio de los embarazos. Si la tripa es redonda, es una niña, y si es picuda, un niño. Yo juro que jamás he visto una tripa picuda pero bueno. Las que te lo dicen, luego actúan como las adivinas de la tele. Si aciertan, proclaman a los cuatro vientos el "¿ves? ya te lo decía yo", y si no, pues con no volver a mencionar el asunto arreglado. Y no es tan difícil de acertar, hay un 50% de posibilidades.

¿Y eso de que cuando estás con la regla se te corta la mayonesa? Para empezar, ¿hay alguien que siga haciendo la mayonesa casera?

Hay más, muchos más. Mitos y supersticiones que siguen resistiendo al paso de los años y a que todo se pueda explicar científicamente.

En fin, que yo, aunque no me creo nada, por si acaso, voy a comenzar con una sesión de esteticista casera (osea que me la hago yo a mi misma), no vaya a ser que cuando salga a la calle, me encuentre con el que hace que me pique la teta y no esté preparada.

Y esto enlaza con:


La pregunta del día:


¿Por qué si sales de noche, vas sin depilar y estás con la regla, siempre ligas?